Empezar a usar lentillas abre un montón de posibilidades, pero los primeros días también generan dudas e incluso algo de respeto. ¿Cómo se colocan sin hacerse daño? ¿Cuánto tarda uno en acostumbrarse? Con la información adecuada y un poco de práctica, el proceso es mucho más sencillo de lo que parece. Esta guía paso a paso te ayudará a iniciarte con buen pie.
Antes de empezar: la revisión es imprescindible
Las lentillas son un producto sanitario, así que el primer paso nunca es comprarlas por tu cuenta, sino acudir a tu óptico. Solo una revisión profesional determina la graduación exacta, el tipo de lente que mejor se adapta a tus ojos y la curvatura adecuada. Una lentilla mal ajustada puede causar molestias e incluso problemas oculares, por eso este paso no se puede saltar.
Cómo colocar las lentillas paso a paso
La colocación es lo que más cuesta al principio, pero se domina enseguida si sigues siempre el mismo orden:
- Lávate bien las manos con jabón y sécalas con una toalla que no suelte pelusa.
- Saca la lentilla y comprueba que no esté del revés: debe tener forma de cuenco, con los bordes hacia arriba.
- Colócala sobre la yema del dedo índice y asegúrate de que esté limpia y sin roturas.
- Con la otra mano, mantén abiertos los párpados superior e inferior.
- Mira al frente o ligeramente hacia arriba y apoya la lentilla sobre el ojo con suavidad.
- Cierra el ojo un momento y parpadea para que se centre. Notarás cuándo está bien colocada.
Cómo retirar las lentillas
Para quitarlas, vuelve a lavarte las manos. Mira hacia arriba, baja el párpado inferior y desliza con cuidado la lentilla hacia la parte blanca del ojo con la yema del dedo. Allí podrás pellizcarla suavemente entre el índice y el pulgar para retirarla sin esfuerzo.
El mantenimiento: la clave para una buena experiencia
Una buena higiene evita la mayoría de los problemas. Estas son las normas básicas que debes respetar siempre:
- Usa únicamente la solución única recomendada por tu óptico; nunca agua del grifo ni saliva.
- Limpia y renueva el líquido del estuche cada día, y no rellenes el que ya está usado.
- Respeta el tiempo de uso de cada lentilla (diaria, quincenal o mensual) y no lo prolongues.
- No duermas con ellas salvo que tu óptico te indique que son aptas para ello.
- Cambia el estuche cada cierto tiempo, ya que también acumula gérmenes.
El periodo de adaptación: qué es normal y qué no
Durante los primeros días es habitual notar cierta sensación de cuerpo extraño o ser más consciente de que llevas algo en el ojo. Lo recomendable es empezar con pocas horas de uso e ir aumentando el tiempo de forma progresiva, dejando que tus ojos se acostumbren poco a poco.
Lo que no es normal es el dolor, el enrojecimiento intenso, la visión borrosa persistente o el lagrimeo continuo. Si aparecen estos síntomas, retira las lentillas y consulta con tu óptico.
Errores frecuentes que conviene evitar
- Tocar las lentillas con las manos sin lavar.
- Superar las horas de uso recomendadas «por un día».
- Reutilizar lentillas de un solo uso.
- Mantenerlas puestas si notas molestias.
Confía en tu óptico desde el primer día
La adaptación a las lentillas es mucho más llevadera cuando cuentas con el acompañamiento de un profesional que resuelve tus dudas y revisa que todo evoluciona bien. En Óptica Lanza te asesoramos para que encuentres las lentillas perfectas para ti y te enseñamos a usarlas con total seguridad. Ven a vernos y empieza a disfrutar de tus lentillas sin preocupaciones.
