Adaptación a lentillas: consejos para principiantes

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Empezar a usar lentillas abre un montón de posibilidades, pero los primeros días también generan dudas e incluso algo de respeto. ¿Cómo se colocan sin hacerse daño? ¿Cuánto tarda uno en acostumbrarse? Con la información adecuada y un poco de práctica, el proceso es mucho más sencillo de lo que parece. Esta guía paso a paso te ayudará a iniciarte con buen pie.

Antes de empezar: la revisión es imprescindible

Las lentillas son un producto sanitario, así que el primer paso nunca es comprarlas por tu cuenta, sino acudir a tu óptico. Solo una revisión profesional determina la graduación exacta, el tipo de lente que mejor se adapta a tus ojos y la curvatura adecuada. Una lentilla mal ajustada puede causar molestias e incluso problemas oculares, por eso este paso no se puede saltar.

Cómo colocar las lentillas paso a paso

La colocación es lo que más cuesta al principio, pero se domina enseguida si sigues siempre el mismo orden:

  1. Lávate bien las manos con jabón y sécalas con una toalla que no suelte pelusa.
  2. Saca la lentilla y comprueba que no esté del revés: debe tener forma de cuenco, con los bordes hacia arriba.
  3. Colócala sobre la yema del dedo índice y asegúrate de que esté limpia y sin roturas.
  4. Con la otra mano, mantén abiertos los párpados superior e inferior.
  5. Mira al frente o ligeramente hacia arriba y apoya la lentilla sobre el ojo con suavidad.
  6. Cierra el ojo un momento y parpadea para que se centre. Notarás cuándo está bien colocada.

Cómo retirar las lentillas

Para quitarlas, vuelve a lavarte las manos. Mira hacia arriba, baja el párpado inferior y desliza con cuidado la lentilla hacia la parte blanca del ojo con la yema del dedo. Allí podrás pellizcarla suavemente entre el índice y el pulgar para retirarla sin esfuerzo.

El mantenimiento: la clave para una buena experiencia

Una buena higiene evita la mayoría de los problemas. Estas son las normas básicas que debes respetar siempre:

  • Usa únicamente la solución única recomendada por tu óptico; nunca agua del grifo ni saliva.
  • Limpia y renueva el líquido del estuche cada día, y no rellenes el que ya está usado.
  • Respeta el tiempo de uso de cada lentilla (diaria, quincenal o mensual) y no lo prolongues.
  • No duermas con ellas salvo que tu óptico te indique que son aptas para ello.
  • Cambia el estuche cada cierto tiempo, ya que también acumula gérmenes.

El periodo de adaptación: qué es normal y qué no

Durante los primeros días es habitual notar cierta sensación de cuerpo extraño o ser más consciente de que llevas algo en el ojo. Lo recomendable es empezar con pocas horas de uso e ir aumentando el tiempo de forma progresiva, dejando que tus ojos se acostumbren poco a poco.

Lo que no es normal es el dolor, el enrojecimiento intenso, la visión borrosa persistente o el lagrimeo continuo. Si aparecen estos síntomas, retira las lentillas y consulta con tu óptico.

Errores frecuentes que conviene evitar

  • Tocar las lentillas con las manos sin lavar.
  • Superar las horas de uso recomendadas «por un día».
  • Reutilizar lentillas de un solo uso.
  • Mantenerlas puestas si notas molestias.

Confía en tu óptico desde el primer día

La adaptación a las lentillas es mucho más llevadera cuando cuentas con el acompañamiento de un profesional que resuelve tus dudas y revisa que todo evoluciona bien. En Óptica Lanza te asesoramos para que encuentres las lentillas perfectas para ti y te enseñamos a usarlas con total seguridad. Ven a vernos y empieza a disfrutar de tus lentillas sin preocupaciones.

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